Posted on

¡Buenas noches a todos!

Hace ya algún tiempo que me estoy dando cuenta de como pasa el tiempo y todo cambia: la vida que llevabas hace unos años, los amigos que tenías, el sitio donde vivías…

Con el paso del tiempo es lógico que las cosas van cambiando y con estos cambios a veces aparecen los miedos. Sobre todo, en el punto en que dichos cambios te explotan en la cara y te das cuenta de su existencia. A lo largo de mi vida, he pasado por muchos cambios repentinos y, no es hasta que reflexionas sobre ellos, que te das cuenta de como ha pasado el tiempo…

De vivir en un pueblo, te mudas a una ciudad tan grande como es – en mi caso- Barcelona; de vivir con tus padres, pasas a vivir solo o en pareja; de estar con los amigos de siempre, los de toda la vida, conoces gente nueva… Podría seguir con una lista interminable de cambios (algunos buscados y otros, no tanto) que se producen a lo largo de nuestras vidas, pero lo que quiero decir con esto es que: aunque asuste, la vida no esta hecha para ser inamovible y, en mi humilde opinión: todos los cambios son para mejor.

Si bien es cierto que muchos de los cambios que ocurren en nuestra vida lo hacen sin que apenas nos demos cuenta y también unos tantos, suceden sin uno esperarlo ni quererlo; no puedo ni debo dejar que el miedo me paralice.

El miedo a los cambios es común en mucha gente, pero esto no hace que den menos miedo. Siempre he creído que el miedo nos frena y, al final vida solo hay una. Así que arriésgate, sigue adelante y busca aquello que te haga feliz.

Cuando me doy cuenta de todo esto, ya no me invade el miedo. Me invade la sensación de saber que todo irá bien, que vendrán tiempos mejores y que, si algo ha cambiado, en definitiva: soy yo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *