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¡Hola a todos!

Hoy querría poder profundizar un poco más en mi experiencia personal al respecto de lo que introduje en mi segundo post <<Libre>>. Creo que este es uno de los posts más complicados de explicar de los que he hecho hasta el momento, con lo cual: voy a intentar expresarme lo mejor que pueda.

Pasé una infancia feliz, aunque durante mucho tiempo me encerraba en mí misma, me refugiaba en mis libros y simplemente, me evadía de la realidad.  Cuando tenía 16 años, tenía pareja y un grupo de amigos con el que solíamos quedar, estudiaba bachillerato en el pueblo donde vivía con mi familia y mi vida era bastante tranquila y cómoda. Era feliz, pero creo que llevaba mucho tiempo acumulando todas aquellas cosas que me hacían sentir mal por miedo al rechazo. Y en ese año, todo aquello que había guardado a lo largo de los años me explotó, literalmente, en la cabeza.

Empecé a sentirme triste sin motivo aparente, no tenía ganas de nada, ni de comer y me costaba mucho conciliar el sueño. Tras esa primera etapa de sentimientos encontrados, llegué a un punto en el cual no podía ni siquiera reírme de verdad, no sentía absolutamente nada: estaba completamente apática. Tras aquellos momentos que ni yo misma entendía y que me hacía sentir pérdida y vulnerable, tuve un brote psicótico (no entraré en detalles, pero no le desearía a nadie una experiencia similar).

Estuve un tiempo en tratamiento por las circunstancias en las que me encontré y poco a poco fui remontando el vuelo, ahora mi vida ha cambiado por completo y soy feliz con lo que tengo y lo que soy.

Todo esto que explico no es ciencia, es mi perspectiva de lo que viví y como ya os comenté, hoy en día todo se ha convertido en un recuerdo vago como de otra vida. Nunca he sentido que volviera a ser la misma, tal vez no lo seré jamás. Pero como bien dicen: nunca podrás bañarte dos veces en el mismo río.

Espero no haberos aburrido con mi experiencia y que entendáis que la explico porque puedo hacerlo, porque me encuentro bien y creo que es algo que hay que normalizar. La salud mental es importante, debemos cuidarnos y, sobre todo, darnos cuenta que cualquier persona de nuestro alrededor o incluso nosotros mismos, podríamos sentirnos así en algún momento de nuestra vida. En situaciones como las que imprescindible pedir ayuda y dejarse ayudar, pero eso lo comentaremos en otro post.

¡Gracias de nuevo por leerme y hasta muy pronto!

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